Pese al decreto de Estado de Emergencia que prohíbe el normal desplazamiento de las personas, las manifestaciones no se detuvieron.
Plaza Ñuñoa en estos momentos. Hermoso #FuerzaChile #ChileSeCanso #ChileDespierto pic.twitter.com/v3Usz8SOs4
— Martín (@espinozamartin_) October 20, 2019
El día después de los mayores brotes de violencia social desde la vuelta a la democracia en Chile en 1990 tuvo distintas caras en la ciudad de Santiago, en donde se pudo ver desde enfrentamientos de manifestantes con carabineros, cacerolazos pacíficos y largas filas para conseguir nafta y comida hasta, en el otro extremo, personas que paseaban como en cualquier domingo primaveral.
Vendieron a los privados nuestra agua, luz, gas, educación, salud, jubilación, medicamentos, nuestros caminos, bosques, el salar de Atacama, los glaciares, el transporte. Algo más? No será mucho 🤔 No queremos un Chile de algunos pocos. Queremos un Chile de todos ♥️🇨🇱
Basta 🛑✋🏻— Claudio Bravo Muñoz (@C1audioBravo) October 19, 2019
En las calles céntricas, el alumbrado público, los semáforos, las vallas y los bancos de las plazas y los carteles publicitarios muestran las huellas de un día de furia que arrasó con todo a su paso.
Nos quitaron tanto, que nos quitaron el miedo. #RenunciaPiñeraCuliao #Iquique #ChileResiste #toquedequeda #EstadoEmergencia #ChileDespierta #ChileSeCanso #EvasionMasiva #pineracobarde pic.twitter.com/sF6yIYH78M
— JJCC Iquique (@jotaiqq) October 20, 2019
También hay en algunas esquinas restos de barricadas incendiadas, que fueron usadas anoche por los manifestantes que desafiaron a las Fuerzas Armadas, que tenían el control de la seguridad y el orden público, por el decreto de Estado de Emergencia del presidente Sebastián Piñera y el posterior «toque de queda».
Hermoso 💪💪💪💪💪#EstadoDeEmergencia #ChileDesperto #MilitaresASusCuarteles#PineraRenunciaYA #PiñeraCobarde https://t.co/1LNJWslNuq
— Lady X (El delincuente no es mi presidente) 💅😎 (@ladycl7391) October 19, 2019
Fue inevitable recordar los años de la dictadura de Augusto de Pinochet (1973-1990) con la presencia en las calles de militares, que no solamente custodian los puntos críticos de la ciudad -centros de reunión de manifestantes y todas las estaciones del subte-, sino que además patrullaban las calles con tanquetas y jeeps, en todos los casos repletos de efectivos uniformados y fuertemente armados.
